
SABORES DEL PASADO
En la mesa larga, entre fritos y asados,
se deslizan historias de días pasados.
Cada bocado evoca un rincón especial,
bellos recuerdos, con un lazo inmortal.
La ensalada crujiente, como aquellos años,
cuando corríamos libres, sin miedos ni engaños.
Las risas se mezclan con el aroma de los platos,
recuerdos de antaño, contando relatos.
La comida que se sirve trae ecos lejanos,
de cenas de encuentros humanos.
Contamos aventuras, anécdotas mil,
de locuras y sueños, un abrazo sutil.
El postre, un deleite, nos transporta a un ayer,
donde cada sabor era un nuevo amanecer.
Brindamos por la vida, por lo que hemos vivido,
con compañeros de trabajo, por lo que hemos tejido.
Así, en esta mesa, se forjan los lazos,
una reunión amena, entre risas y abrazos.
Como la comida, nuestra amistad, un festín,
sabores que perduran, como flores en un jardín.
¡Qué hermoso es recordar, mientras comemos!
Un banquete de risas que nunca olvidaremos.
Celebremos la vida, la amistad sincera,
en cada plato, una historia nos espera.
J. Plou




















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